martes, 24 de noviembre de 2009


El pasado vienes 13 de noviembre se inauguró, en Sevilla, Evento Blog España 2009 -#EBE 09-, donde blogeros de todo el país se reunieron para, además de ponerse al día de las nuevas oportunidades de mercado que aquí se ofertaban, “desvirtualizarse” unos a otros, y hacer física la relación que tan celosamente han guardado durante un año.

Después de una mañana en la que empresarios innovadores del sector daban a conocer sus proyectos. Se abría oficialmente esta “quedada” con la conferencia inaugural de Koro Castellano –Directora General de Tuenti-, a la que le avalan 10 años en el sector.

Entre Apples en una mano e i-phones en la otra, los allí asistentes escucharon –reacios algunos y obnubilados otros- como:

1) Tuenti se perfila como la mejor inversión de marcas y publicistas en la red, utilizando un sistema de segmentación de usuarios basado en edades, sexo… etc., eso si, guardada esta información bajo la ley de protección de datos.

2) “Tuenti” es la palabra más buscada en Internet en el último año y medio, aproximadamente.

3) Tuenti es la página más visitada en Internet en España diariamente, compitiendo directamente con Google.com, MSN.com o Facebook.com, siendo estas últimas páginas internacionales y Tuenti una página nacional. Y es que nos explicaba Koro, que lo que le daba valor a Tuenti era eso mismo, la “localidad”–a parte de que el 97% de los perfiles de Tuenti son verdaderos-. Y así hasta un largo etcétera.

Como colofón de la conferencia inaugural la Directora General de Tuenti respondió a algunas preguntas de los asistentes, tales como la extensión de Tuenti a Latinoamérica o el Copyright de las fotos subidas a las redes sociales.

Todo ello estuvo amenizado por los presentadores de #EBE 09 blogueros ambos y con experiencia previa tanto en tecnologías, como en las lindes de la actuación –siendo monologuista él y actriz ella-.

Y ahora disculpad que os deje, pero tengo que subir un par de fotos del #EBE 09 a Tuenti, además que tengo que hablar con los amigos por el chat de un evento que me han pasado.

Pobre Erasmo

El pasado 11 de noviembre visitamos el Fondo Antiguo de la biblioteca de la Universidad de Sevilla. Campechano y afable, Eduardo -así se llamaba el bibliotecario que nos guió en nuestra visita- nos mostró, después de tomar las medidas pertinentes para el no deterioro de los libros, libros a los que pocas gentes tienen acceso.

Uno de ellos, el que más llamo mi atención era del autor Erasmo de Rotterdam, y no por la espectacularidad de su encuadernación ni por la cuidada caligrafía, sino por la historia misma del libro. Se trataba de un libro censurado. Ésto llamó mi curiosidad y cuando llegué a casa me puse a buscar información, e investigando e investigando descubrí que al pobre Erasmo le habían censurado todos sus libros.

En 1559 la Inquisición crea el "Índice de libros prohibidos", se trata de una obra que enumera los libros nocivos para la moral católica. Aunque a veces lo que había que censurar no era el libro entero, entonces bastaba con tachar, pegar papel encima, arrancar la hoja a censurar o simplemente hacer una aclaración al lado. Pero como la censura no era tan benévola de vez en cuando se censuraba toda la obra del autor. "Muerto el perro, se acabó la rabia". Otros que también sufrieron la censura de TODAS sus obras por la Iglesia Católica fueron Descartes, Sartre o Marx, entre otros. Hasta que el Concilio Vaticano II supuso el fin del Índice.

Sin embargo todavía hoy se sigue censurando. Sin ir más lejos, este mismo mes se ha censurado en Rusia al periodista y escritor Arturo Pérez-Reverte, junto a otros, por hacer "incitar al consumo de estupefacientes".

¿A caso no comprenden que prohibir consigue el efecto contrario al deseado? Si no, que pregunten a los seminaristas…

lunes, 23 de noviembre de 2009

Cosiendo calcetines


Buscando y buscando para hacer el post que debía hacer sobre la biblioteca que elegí dije: ¿María Moliner? ¿Quién será esa tal María que da nombre a bibliotecas, calles, institutos…etc.?

Pues María Juana Moliner Ruiz, a parte de ser el nombre de una calle –que junto con Eduardo Dato, José Celestino Mutis y otros renombrados del país engrosan los callejeros de nuestra piel de toro- fue una bibliotecónoma y lexicógrafa española. Nacida en Paniza, un pequeño pueblo de Zaragoza, estudió Filosofía y Letras en la Universidad de dicha capital. A muy temprana edad María ingresa en el Cuerpo de Archiveros y Bibliotecarios de España. Con dedicación absoluta a los libros María divide su tiempo entre el cuidado de sus tres hijos, su trabajo como bibliotecaria y el hecho por la que es conocida: escribir a sus “cuarenta y diez” –como diría Sabina- el Diccionario de uso del español.

Diccionario no sólo de definiciones, si no también de sinónimos, de frases hechas y de cómo utilizar todo lo anterior. En definitiva era “un diccionario para escritores”. Se publicó en 1967, aunque se dice en los mentideros que ella murió trabajando en él, para conseguir como dijo Gabriel García Márquez “agarrar al vuelo todas las palabras de la vida”, María dejó de trabajar a causa del Alzheimer.

Una vida dedicada a las letras, un ejemplo de tenacidad y humildad a seguir en lo profesional y en lo personal. Pues cuando por fin en 1979, la Academia de la Lengua aceptó a una mujer María se alegró de que en 1972 no fuese ella. Reacia a pronunciar su discurso dijo: "¿Qué podía decir yo si en toda mi vida no he hecho más que coser calcetines?"

lunes, 9 de noviembre de 2009

¡Dios bendiga a Google Books! Aunque no lo bendiga tanto…

Para poder hablar de los pros y los contras, de las virtudes y defectos de Google Books habremos primero de saber qué es Google Books. Podemos decir que Google Books es un “producto” o “aplicación” inmerso dentro del motor de búsqueda Google cuyo propietario es Google Inc.

El fin primero de éste es el resultado que están obteniendo 13 años después. Nace pues en 1996 un proyecto que soñaba con crear un fondo digital con todos los libros del planeta, a través de su digitalización, y así facilitar al usuario la búsqueda de libros.

Actualmente Google Books se está consolidando como una herramienta fundamental en la consulta de libros, textos, documentos…etc., dado que posee un amplio catálogo –desde los “best sellers” más punteros hasta libros descatalogados, siendo ésta una de las formas más sencillas de acceder a ellos-.

Un catálogo tan extenso sólo puede ser posible gracias a la colaboración de grandes bibliotecas. Para ello Google Books tiene el “Proyecto para bibliotecas”: especie de acuerdo de colaboración entre bibliotecas –algunas tan prestigiosas como la Universidad de Harvard, la Universidad de Oxford, la Biblioteca de la Universidad de Gante, la Biblioteca Pública de Nueva York o la Universidad Complutense de Madrid- y Google Books, para “incluir sus colecciones en la Búsqueda de libros de Google y mostrar a los usuarios información sobre los libros, como catálogos de fichas y, en muchos casos, algunos fragmentos”.

Y hasta aquí lo bueno. Si sois de los que, como yo, os creíais que podríais leer e incluso bajaros cualquier libro de Internet sin pagar “un duro”, ¡Ay! ¡Cuánto os compadezco! Ellos no engañan ni defraudan a ningún autor o editor, ni si quiera a nuestra amiga la SGAE. Ellos sólo facilitan la búsqueda y compra del libro, si bien es verdad que libros autorizados por el autor pueden ser leídos en línea o descargados.

Yo me llevé la desilusión cuando buscando algún libro de Robert Capa o Henri Cartier-Bresson (ambos grandes fotógrafos del siglo pasado) me mandaban a librerías “on-line”.Y volviendo otra vez a lo de siempre: “Poderoso Caballero es don Dinero” afirmaba Francisco de Quevedo. Mientras siglos después decía Groucho Marx (disculpadme, pero tengo debilidad por él): “¡Hay muchas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!”.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

¿In-formación o des-información?

Esto iba a ser un post sobre un reportaje que ayer pude ver en A3N, cuando moribundo llegué a casa de la universidad.

Decía el reportaje que los kioscos de la capital madrileña habían de sumarse a una iniciativa sin precedente en el Estado español, el de facilitar a sus clientes conexión wifi gratuita. Los kioscos de Madrid -muchos de ellos con solera de hasta ochenta años- habían superado la Guerra Civil, la Dictadura -y con ella la censura-, la televisión y el enemigo más temido: la prensa gratuita. Pero a todos ellos sumaba ahora un "problema" más: las nuevas tecnologías. ¿La cuestión? Luchar o unirse a su feroz enemigo.

Finalmente los quiosqueros de la ciudad han optado por el "si no puedes con tu enemigo, únete a él" y desde ayer 120 kioscos -además de vender prensa, libros, revistas, golosinas o recargas de bus- se convertirán, como servicio gratuito, hasta finales de año en "hotspots". ¿Qué pasará luego? Está claro, como todo lo bueno se acaba, todo aquel que quiera navegar durante más de media hora habrá de registrarse pagando una cuota anual o mensual.

Pero yo sigo con lo mío. Después de leer esta noticia en Libertad Digital -de tendencia liberal-, noticia proporcionada por Europa Press -de tendencia conservadora-, ambas cercanas a las ideas del actual gobierno de la Comunidad de Madrid, seguí leyendo en AND, redactando la noticia esta vez la Agencia EFE -siendo estas dos de tendencia más "social-demócrata"- y en la que incidían en la poca velocidad de la conexión (3 megas) y la gratuidad sólo para los primeros 30 minutos a partir del 1 de enero de 2010.

Otro caso más de como las noticias, las nuevas tecnologías y las personas servimos para intereses partidistas. Me es indiferente del lado que sean, pero como decía mi antiguo jefe: "con estas cosicas me hierve la sangre".

Y mientras tanto, los pobres quiosqueros siguen levantándose a las 5:00 de la mañana para ternos listo el Cambalache.

martes, 27 de octubre de 2009

Bibliotecas: futuro vs presente





¡Tres Horas! ¡Tres horas -y pico- de reloj es lo que he tardado en descubrir como subir un vídeo al blog! Y es que no me canso de repetir aquello que "las nuevas tecnologías no están hechas para todos..."

El vídeo que aquí adjunto es un proyecto llevado a cabo por la Design Academy Eindhoven (Holanda) y los anteriores, los que hemos tenido que ver en nuestras casas -los que más suerte tienen-, fueron llevados a cabo en Dinamarca. Lamentablemente ésto no es casualidad.

Aun recuerdo un intercambio que hice en el instituto a Suecia, allí me enamoré de dicho país, de sus gentes y de su "Estado del bienestar". En el que los estudiantes cursaban una asignatura que se desarrollaba en un edificio anexo a la biblioteca. Se trataba de formar su propio grupo musical, para lo que el Estado -social-demócrata- les ponía a su disposición todo tipo de instrumentos, y no sólo musicales. Los mismos jóvenes que entre clase y clase hacían grupos de estudio, y ¿sabéis lo mejor de todo? ¡QUE NO ERA ÉPOCA DE EXÁMENES!

Porque admitámoslo, la culpa es enteramente nuestra. Estos jóvenes demandan nuevas tecnologías en sus bibliotecas: libros electrónicos, formas distintas de recabar información, o innovaciones tecnológicas. Mientras nosotros, siguiendo con el tópico de "poco trabajo, sol y playa", lo único que pedimos (y muchas veces ni se nos da) es una biblioteca abierta las 24 horas del día -y sólo en época de exámenes, tampoco hay que abusar- para darnos la panzada de estudiar. Porque en vez de hacer grupos de estudios entre clase y clase, nosotros preferimos un café acompañado de un guiñote, una "cuatrola", un mus o cualquier juego de naipes autóctono.

"Educación", divina palabra, casi tanto como "juventud". De la que algunos, con más o menos suerte, intentamos imbuirnos y otros directamente rehúyen. Esa es la clave, su educación y la nuestra. Porque mientras los niños de hoy en día "interaccionan" con los libros, nosotros crecimos con el Barco de vapor, y sólo nos hacía falta nuestra imaginación para ser (como dice J. Sabina) "un pirata cojo, Al Capone en Chicago o un simple flautista en Hammelin".

¿Progreso? Supongo... Es más, estoy seguro que si. Pero a mi, y sintiéndolo mucho, que me dejen con el olor a tinta y libro nuevo...

martes, 20 de octubre de 2009

De la "biblio" a casa...



El pasado jueves 15, David -trabajador de la biblioteca de la Universidad Pablo de Olavide- nos mostró muy amablemente los entresijos que no todos de nosotros vemos, la parte "oscura" de la biblioteca, lo que otros hacen para que nosotros nos llevemos libros de la "biblio" a casa, entre otras cosas.

Empezó recordando las formas básicas por la que un libro llega a la biblioteca, que pueden ser por donaciones, ya sean de profesores; alumnos; o cualquier otra persona que así lo deseé, o por peticiones, pudiendo ser éstas "desideratas"; peticiones de docentes e investigadores; o a través del sistema de auto-pedidos a proveedores. Una vez los libros han llegado lo primero, sin duda alguna, es comprobar la petición previa que hemos hecho, junto con el albarán y los libros recibidos, porque "no nos podemos ni imaginar la cantidad de libros que las editoriales les intentan colar".

Hecho lo anterior habremos de asegurarnos que el libro que entra en la biblioteca no se "extravía", para ello se le colocan unas varillas magnéticas y así se evitan incidentes con los "amigos de lo ajeno". A día de hoy este sistema está siendo sustituido por un sistema innovador en las bibliotecas españolas llamado "RFID", consistente en una pegatina que lleva en su interior un chip y unas antenas, capaces de memorizar datos del libro y del alumno que lo ha usado. Dado el caso este sistema se puede utilizar para encontrar un libro a priori perdido, usando una pistola electrónica que nos mostrará los datos de los libros que elijamos hasta dar con el susodicho.

Pero el trabajo arduo llega ahora con el proceso de Normalización, en el que distinguimos distintos módulos tales como el de catalogación o el de seriadas. Así el módulo de catalogación sirve, valga la redundancia, para catalogar y clasificar los libros a través de una descripción física/formal y otra de sus contenidos, siendo necesarios 4 libros: Clasificación Decimal Universal (CDU)- que servirá para la creación de la signatura con la que se identificará el libro que estamos catalogando-, Formato Marc XXI, Reglas de Catalogación y Encabezamientos de Materias de la Biblioteca Universitaria -para que exista una homogeneidad de criterios a la hora de clasificar y catalogar-.

Terminado este proceso y habiendo creado las etiquetas en el sistema con el nombre del autor, materia, editorial, título, ISBN... etc. Se le asignará una pegatina para su posterior exposición en la sala de consultas de la biblioteca.

Además de la catalogación de libros también se han de catalogar revistas, en formato tradicional y on-line, lo cual supone una cantidad de trabajo que sería casi imposible de llevar, sino fuese porque casi siempre el sistema ayuda, avisándote, por ejemplo, si algún número falta.

Como colofón de la visita a la biblioteca David nos habló de la Web 2.0 y sus últimas apuestas: la posibilidad de valorar el libro leído -y hasta de poder comentarlo en un futuro próximo-; diferentes bibliotecas on-line para profesores, personal de administración y servicios, investigadores o alumnado; un repositorio para recopilar digitalmente la investigación llevada a cabo por el personal de la UPO -aquí entra un tercero en discordia: nuestra querida SGAE-; la digitalización de bibliotecas con fondo antiguo o el préstamo consorciado entre universidades andaluzas.

Y es que lo único que eché de menos era lo que yo siempre imaginé de una biblioteca: una máquina de café expreso y largas "charradas" sin estrés por falta de trabajo...

miércoles, 7 de octubre de 2009

ZAZ-SVQ: VUELO DE NO RETORNO


Recien llegado de tierras aragonesas vengo a parar a la UPO. Con las pilas cargadas y ganas de enfrentar el nuevo curso y la última etapa de mi formación académica, me doy de bruces con la realidad cuando llego a la clase de biblioteconomÍa y me doy cuenta que: ¡NO SE CREAR UN BLOG! Nacido en 1987, en plena revolución tecnológica y no se manejar un ordenador cómo es debido.
Y es que algo malo debía tener no usar "iPods" ni "MP3s" -aunque creo que ya van por el 4 camino del 5-, y haberme quedado anclado en la era de los vinilos y aquellos maravillosos "walkmans®".
Pero, estimados "bloggeros", no sufráis. Pues esto es solamente una prueba más.

BIENVENIDOS AL SIGLO XXI